Roberto me ha mandado unas fotos que me hizo en un cruce navegando por la ría, estas fotos hacen que vea cosas. Por ejemplo, siempre tengo la impresión de que el barco va más plano de lo que en realidad navega. Ya me lo han dicho otras veces
Llevar el barco plano es como darle a los pedales de la bicicleta con la punta del pié, es lo primero que se aprende. Si el laser no va plano no ciñe, no camina. Me doy cuenta que en otras fotos que me han hecho en alguna regata, llevo el barco demasiado escorado, como en esta.
Este es un defecto que traigo del crucero, en el que un poco de escora es buena, porque los cruceros están diseñados para navegar escorados. Pero un láser no, un laser si escora empieza a derivar, y eso me hace perder sobre todo en las ceñidas con viento medio.
Solo para comparar aquí tenemos a Mario Morillo el campeón Gallego de Láser, en el último bordo a la boya de barlovento preparándose para soltar trapa. El barco plano, el peso en el centro.

Desde el campoeonato gallego tengo el láser un poco abandonado, y es que ha sido un invierno muy intenso y necesité un poco de descanso. Es curioso por que casi todos los años navego mucho más en invierno que en verano, al contrario de lo que debería ser, pero es que la temporada de regatas es mucho más intensa durante el invierno, aquí en Galicia.
En julio se celebra la última prueba del circuito gallego 2010 en Aguete. Espero poder estar, por que voy a tener un mes de junio y julio bastante "moviditos". Es posible que el blog se vea afectado, pero intentaré que no sea así.













